siete de enero 2010, 10:34 me faltan pocas horas para someterme a una pequeña intervención quirurgica.
Me gusta recordar esto que escribió Borges
El alivio que habrá sentido César en la mañana de Farsalia, al pensar:
Hoy es la batalla.
El alivio que habrá sentido Carlos Primero al ver el alba en el cristal y pensar:
Hoy es el día del patíbulo, del coraje y del hacha.
El alivio que tú y yo sentiremos en el instante que precede a la muerte, cuando la suerte nos desate de la triste costumbre de ser alguien y del peso del universo.
en realidad no siento ningun alivio
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Por qué será que cuando algo nos preocupa y llega el momento de enfrentarlo uno siente una especie de alivio no?
ResponderEliminarEs interesante no?nunca lo había pensado hasta ahora.
Amalia